Quizá lo último que piensas que se puede aprender en una clase de inglés es a componer una de esas canciones pegadizas que no puedes dejar de tatarear. Pero Mateo, Leire, Matías y Mateo saben que las clases de Ed Marks son diferentes. Así que cuando Mr. Marks les planteó crear una canción desde cero solo pensaron: va a ser increíble.

Para arrancar motores hay que pensar en una buena letra: algo propio y excepcional. El  video clip de Beck para Dear Life (https://www.mondosonoro.com/noticias-actualidad-musical/beck-videoclip-dirigido-canada/) fue la llave para lanzarse a la biblioteca y probar con la escritura automática. Sin tener una idea previa dejar que los libros les sugirieran por dónde debía ir el tema.

Mateo, que toca la guitarra eléctrica se lanzó a crear la primera rueda de acordes. Es curioso que los mismos acordes, tocados  en diferente orden, hagan que la canción suene triste o alegre.

También es necesario una melodía al piano y algunas bases sencillas para el bajo. Nadie toca estos instrumentos pero sacar 4 o 5 notas no es problema: solo hay que ensayar, ensayar y ensayar.

Hay más pruebas, ensayos, jam sessions hasta que llega el día de la grabación. En los estudios Fanton Power, Enrique echa una mano con micros, filtros, reverb, comprensores todo las herramientas que hacen falta para que la canción quede redonda.

Es el momento de afinar la voz, coger los instrumentos y ponerse frente al micro.

Se suda la gota gorda, se disfruta, se vuelve a probar una y otra vez. Pero al final ahí está, una canción propia que habla de lo que somos.  Nuestros 3 minutos y 41 segundos de exitazo en inglés:

Artículos relacionados

Llevábamos tiempo hablando de ello: había llegado el momento invitar a nuestros lectores a unirse...

¿Cómo escogemos qué ilustrar en las portadas? ¿Por qué se parecen tanto algunos números entre si?...

Revista infantil ¡La leche! dio talleres escolares sobre cómo diseñar tu pueblo en el festival de...

Deja una respuesta