Tercer día que compartimos nuestros encartes para que podáis montarlos en casa y disfrutar de ver cómo podéis adaptarlos según consideréis.

Cada uno de los encartes puede ser reconvertido, puedes pensar en hacer tu propio bailongo futbolista, o sustituir a los sabios del Oráculo de los tiempos por miembros de tu familia (simplemente sustituyendo las frases por aquellas expresiones más frecuentes de tu abuela, hermanos o padres).

Hoy toca hacer una réplica de una máscara que encarna la grandiosa y temida bruja Rangda.

Es posible que nunca hayáis oido hablar de ella, así os contaré su historia.

Tropenmuseum, part of the National Museum of World Cultures / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)

La remota isla de Bali fue una vez el hogar de una poderosa bruja: Carlon Arang. Vivía junto a su bella hija, Ratna, que no conseguía marido debido al terrible carácter de su madre. Carlon Arang, enfurecida por la suerte de Ratna, sacrificó a una muchacha e invocó a la magia negra: una mortífera epidemia azotó toda la isla.

Como venganza, el rey Airlangga ordenó que sus soldados la matasen. Aunque consiguieron apuñalarla mientras dormía, la bruja se levantó ilesa, arrasando a los soldados con su fuego. Después, fue al cementerio, desenterró a los muertos por la epidemia, devoró sus extremidades y se puso sus entrañas como collares.

Desesperado, Airlangga mandó llamar a su sabio consejero: Mpú Bharada. Este decidió mandar a su discípulo para pedir la mano de la joven Ratna. Así, conseguiría la paz.

Poco después de la boda, el discípulo descubrió el poderoso libro de hechizos de Carlon Arang, lo robó y se lo entregó a su maestro. Así, Mpú Bharada pudo transformase en Barong, un dios de las fuerzas del bien.

Por fin, Carlon Arang cayó derrotada. Sin embargo, según cuenta la leyenda, su espíritu se convirtió en Rangda: el maligno demonio devora-niños. Y la batalla entre el bien y el mal, Rangda y Barong, continúa por siempre.

El pdf se puede imprimir en dos cartulinas A4, o también puedes probar a dibujar sus piezas para hacer la tuya y combinar sus ojos, colmillos y dientes. También puedes colorearla y pintarla al gusto. Disfruta con Rangda.

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